-
¿Qué hizo que empiece a mirarme por dentro?
Sentirme rayada, como que a veces no entiendo ni lo que siento. Querer dejar de estar tan perdida y empezar a estar mejor conmigo. -
¿Cómo me describiría mi mejor amiga?
Como una tía intensa, con buen corazón, algo caótica, pero muy real. Que doy mucho aunque no siempre se note. -
¿Qué ha sido lo más importante y lo más difícil que he hecho?
Lo más importante: empezar a querer conocerme de verdad.
Lo más difícil: enfrentarme a cosas que no quería ver de mí o de mi pasado. -
¿Mis puntos fuertes y mis puntos flacos?
Fuertes: soy empática, luchadora, tengo chispa, soy sensible (en plan bien).
Flacos: a veces me rayo mucho, me cuesta decir lo que siento, me dejo llevar por lo que piensen los demás. -
¿Cómo dividiría mi vida si fuera un libro?
-
Niñez: inocente y curiosa.
-
Adolescencia: caos, primeras veces, bajones.
-
Ahora: buscando entenderme, intentando cuidarme más.
-
Futuro: más paz, más amor propio, más libertad.
-
-
¿Dónde me gustaría estar en cinco años?
En paz conmigo misma, haciendo algo que me llene, rodeada de gente que me quiera bien, sin sentirme atrapada. -
¿Qué amo de mí?
Que no me rindo. Aunque lo pase mal, siempre intento salir adelante. -
¿Qué es para mí la felicidad?
Sentirme tranquila, no tener que fingir, reírme a gusto, y sentir que encajo sin forzar nada. -
¿Qué quitaría de mi vida si pudiera?
La culpa, los miedos tontos, y ese sentimiento de que a veces no soy suficiente. -
¿En qué me parezco a mis padres?
En cómo siento las cosas fuerte, en cómo me entrego… y en algunas inseguridades que, aunque no quiera, me han tocado.
-
¿Cómo me siento ahora mismo?
Un poco cansada, a veces confundida, pero también con ganas de estar mejor. Como en una montaña rusa emocional. -
¿Cuáles son mis miedos?
Quedarme sola, no llegar a ser lo que quiero, decepcionar a los demás… o a mí misma. -
¿Qué me preocupa esta semana?
Que no me dé tiempo a todo, que algo salga mal, que me sobrepasen las cosas sin saber cómo gestionarlas. -
¿En qué aspectos me critico a mí misma?
En no hacer suficiente, en cómo me veo a veces, en sentir que debería tener todo más claro. -
¿Me siento cómoda hablando de mis sentimientos? ¿Con quién?
Me cuesta, pero si confío mucho en alguien, me abro. Solo con ciertas personas. Si no, me lo guardo. -
¿En qué pienso cuando estoy sola?
En todo lo que no he dicho, en lo que quiero cambiar, en lo que me pesa… y a veces en tonterías que me hacen reír. -
¿Qué me hace sentir orgullosa de mí misma?
No haberme rendido, seguir de pie a pesar de todo, y empezar a quererme un poco más cada vez. -
¿Qué cosas o personas siento que necesito dejar ir?
Gente que no suma, recuerdos que duelen, versiones antiguas de mí que ya no me representan. -
¿Cómo gestiono las emociones “negativas”?
A veces bien, a veces mal. Lloro, escribo, me encierro un poco… pero intento no reprimirlas tanto. -
¿En qué pienso cuando no puedo dormir?
En cosas que dije y no quería decir, en personas que echo de menos, en el futuro… o en lo que me hace sentir pequeña.
-
¿Qué aporto a las personas de mi entorno?
Escucha, apoyo, lealtad. Soy esa amiga que está incluso cuando no puede más. -
¿Las personas con las que me rodeo me animan o me deprimen?
Algunas me levantan el alma, otras me la chupan. Estoy aprendiendo a diferenciar. -
¿De qué manera puede influirme la opinión de los demás?
Más de la que me gustaría. Aunque diga que me da igual, a veces me afecta y me hace dudar de mí. -
¿Qué es lo que más me molesta del comportamiento de los demás?
La hipocresía, la falta de empatía y que te traten diferente cuando ya no les sirves. -
¿En qué aspectos me comparo con otras personas?
En lo físico, en lo emocional, en cómo viven… aunque intento recordar que cada una va a su ritmo. -
¿Qué creo que valoran más de mí los demás? ¿Y qué gusta menos?
Que soy auténtica, que escucho de verdad, que me entrego. Tal vez lo que menos gusta es que cuando me duele algo, me encierro o corto todo. -
¿Qué suelo hacer para que los demás me quieran?
Ser demasiado comprensiva, aguantar cosas que no debería, poner a otros primero. Estoy aprendiendo a no hacerlo más. -
¿Hay alguien a quién aún no he perdonado?
Sí. Y me pesa. Pero también me estoy dando tiempo, porque perdonar no es obligarse a olvidar. -
¿Cuándo digo "sí" cuando en realidad quiero decir "no"? ¿Por qué?
Cuando tengo miedo de decepcionar o de que se alejen. A veces me cuesta priorizarme. -
Si muriera esta noche, ¿qué es lo que más lamentaría no haberle dicho a alguien? ¿Por qué no lo he hecho aún?
Que me dolió, que me marcó, que lo quise o la quise más de lo que dije. No lo he hecho porque me da miedo mostrarme tan vulnerable. ¿Qué me motiva y qué me desmotiva?
Me motiva sentir que avanzo, que algo tiene sentido. Me desmotiva la rutina vacía, sentirme sola o sin rumbo.-
¿Sobre qué me gustaría aprender más?
Sobre mí, sobre cómo calmar mi mente, sobre emociones, psicología… también sobre cosas creativas como escribir o dibujar. -
¿Cuáles son mis habilidades o talentos?
Escucho bien, tengo intuición, conecto con la gente, me expreso con fuerza cuando me siento libre. Y soy buena sintiendo, aunque eso a veces duela. -
¿Qué hago que no me permite avanzar? ¿Por qué?
Me autosaboteo. Me creo mis propias excusas. Me da miedo brillar porque creo que no merezco tanto. Pero ya me estoy hartando de eso. -
¿Qué trabajo haría gratis?
Algo donde pudiera acompañar a otras personas, ayudarlas a entenderse, escribir cosas que lleguen, compartir arte o emociones. -
¿Cuál es mi mayor sueño o meta?
Sentirme libre y en paz conmigo misma. Y si de paso puedo vivir de lo que me gusta, mejor aún. -
¿A qué no dedico tiempo suficiente?
A mí. A cuidarme de verdad, sin culpa. A descansar sin justificarme. A escucharme sin juzgarme. -
¿Cuáles son mis horas más productivas del día? ¿Y las que menos?
Suelo estar más activa mentalmente por la noche. Por la mañana me cuesta arrancar, pero cuando me enfoco, fluyo. -
¿Cuál es mi mayor logro?
No rendirme. Seguir aquí, creciendo, sanando, eligiendo cambiar a pesar de todo lo que me ha dolido. -
¿Qué es lo más importante para mí? (trabajo, estudios, familia, amor...) ¿Por qué?
Mi salud mental y emocional. Porque si yo no estoy bien, nada lo está. Y porque merezco cuidarme como cuido a los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario